Tipos de pipetas


Como te habrás podido dar cuenta, este blog está dedicado en su totalidad a aportar información sobre las diferentes clases de pipetas que tenemos a nuestra disposición en la actualidad.

Inclusive, en el primer artículo de este sitio, se mencionaron de forma somera las características de cada una de ellas. Sin embargo, y con el único propósito de brindarte más datos acerca de este instrumento de laboratorio, el día de hoy vamos a tratar de ahondar un poco más sobre este tema.

La tarea que realizan los operarios dentro del laboratorio, a la hora de estar utilizando pipetas, se le conoce comúnmente con el nombre “pipeteo”. Éste es un procedimiento mediante el cual se puede generar la traslación de una cierta cantidad de volumen de una sustancia, de un receptáculo a otro.

Por otra parte, los profesionales dividen a las pipetas en tres categorías fundamentales, estas son:

Pipetas graduadas Se podría decir que estas pertenecen a la línea “clásica”, debido a que aún conservan un diseño totalmente tradicional. En el tubo del instrumento, se encuentran marcadas una serie de líneas que a su vez sirven como un rango de medición. Sobra decir que con estos implementos es posible medir cualquier volumen que se encuentre dentro de cualquiera de los niveles que vienen marcados en ella.

Comúnmente, las puedes encontrar en capacidades que van desde un décimo de mililitro hasta diez mililitros. No obstante, hoy en día es posible encontrar pipetas graduadas de un tamaño máximo de hasta 25 ml.

La exactitud en este tipo de herramientas es medida por medio de una sistematización sencilla de explicar: Se divide en clase A y clase B. A su vez, cada uno de estas se divide en nivel uno y nivel dos.

Dentro de la clase A nivel uno, son aquellas que se son calibradas usando el cero como parámetro. Por su parte, aquellas que pertenecen al tipo dos, brinden un mayor grado de precisión. Su rango de error en condiciones controladas suele ser de aproximadamente .5%. Caso contrario es el de las que pertenecen al nivel dos, las cuales poseen un rango de error del 1%.

Sin lugar a dudas, los tipos de pipetas más utilizadas dentro de este género son las denominadas como Pipetas Mohr.

Pipetas volumétricas Hay quienes afirman que las pipetas volumétricas no son otra cosa que pipetas graduadas con un cierto grado de modificación. Una de las características fundamentales de estos implementos es que en su cuerpo no poseen ningún tipo de graduación, a excepción de la cantidad total de volumen que pueden contener.

Ocasionalmente llegan a ser más exactos que las anteriores ya que se estima que ofrecen resultados con menos del 1% de error. Tal vez la única desventaja de este instrumento es que por la forma en que está constituido, no tiene cómo brindarle al usuario volúmenes de tipo fraccionario.

Pipetas Pasteur En la actualidad este tipo de pipetas, también llamados goteros, se usan sobre todo en el campo de la microbiología. Dado a lo pequeño de su tamaño, únicamente pueden transferir cantidades que no sobrepasen 1 ml. Su dispensador suele ser de plástico y puede venir unido al cuerpo de la pipeta o no.

Luego de utilizarlas durante una prueba, se recomienda tirar a la basura la punta que se usó. Su rango de error puede llegar a ser a veces menor del. 01%.

Pipeta graduada


Frecuentemente la invención de la pipeta graduada se le atribuye al farmacéutico de origen alemán Karl Friedrich Mohr, quien trabajó en ese oficio hasta mediados del siglo XIX cuando se convirtió en catedrático.

De igual manera, su trabajo profesional ayudó a perfeccionar instrumentos de laboratorio, esenciales para medir parámetros volumétricos.

Las pipetas graduadas son implementos muy usados en los laboratorios aún hoy en día, pues se utilizan para pasar pequeñas cantidades de líquidos de un recipiente a otro. Existen dos tipos de escalas con las que se pueden realizar mediciones, la primera de ellas y por cierto la más común es el mililitro (ml). Sin embargo, algunas pipetas pueden venir grabadas con la unidad de centímetros cúbicos (centímetros cúbicos (cm3).

La temperatura a la cual se calibran en esta clase de pipetas ronda los 20 °C. De igual forma, el grado de precisión de estas puede ser clasificado con dos parámetros distintos:

Clase A Posee un nivel más alto de exactitud, debido a que sus componentes así se lo permiten.

Clase B Aquí el nivel de error no debe superar la unidad mínima de medición de la pipeta con la que esté trabajando. Por ejemplo, si se cuenta con una pipeta graduada con capacidad máxima de 1 ml, el rango máximo de aceptación durante una prueba, tendrá que estar fijado en 0.01 mililitros.

Dependiendo del tipo de sustancia que se desee medir, la forma de llenado del instrumento puede darse de distintas maneras: Ya sea desde la línea de calibración de la quilla o bien, desde la línea marcada con la cifra cero.

La transferencia de las sustancias se debe hacer manteniendo un ángulo recto, evitando que el instrumento sea tocado por cualquier agente ajeno al experimento, ya que esto puede dar origen a un resultado inexacto.

Recuerda que el extremo inferior de la pipeta graduada (punta con forma de cono) debe estar introducida en el receptáculo que hace las veces de contenedor. Además, tienes que inclinarla ligeramente con el objetivo de que el líquido fluya de manera libre y natural.

Asimismo, durante el proceso de vaciado, no es recomendable mover ninguno de los dos instrumentos con los que estás trabajando. Por cierto, el mejor recipiente que puedes usar para este propósito es el vaso de precipitados, ya que al tratarse de una herramienta fabricada en vidrio, es completamente estéril.

Por otra parte, una cosa que desespera a muchos de los que realizan prácticas de laboratorio en las cuales tienen que utilizar pipetas graduadas es el hecho de que en ocasiones tienen que esperar mucho tiempo a que ocurra el vaciado total del instrumento.

No obstante, debes tener calma, pues recuerda que eso no depende de la pipeta sino más bien de la composición de la sustancia con la que te encuentres laborando en ese momento. Por ejemplo, en el caso de los aceites u otro tipo de fluidos aún más viscosos, el lapso de vaciado puede demorarse hasta cinco minutos, si la pipeta es de gran volumen.

Hay algunas pipetas que especifican el tiempo de vaciado, sin embargo si esto no se llega a apreciar claramente, lo mejor es esperar cinco segundos luego de que cayó la última gota al recipiente. No importa, si en la punta aún quedan restos de la sustancia, ya que toma en cuenta que muchas veces esa minúscula porción de líquido es descartable.

Micropipeta


Las pipetas se han usado a lo largo de varias décadas y creemos que difícilmente se dejarán utilizar, al menos en el corto plazo, ya que siempre los científicos requerirán de una herramienta confiable que les permita medir pequeños volúmenes de sustancias con toda exactitud.

Sin embargo, cuando analizamos el tipo de trabajo que llevan a cabo los microbiólogos, nos damos cuenta de que con frecuencia, evalúan cantidades de líquido mucho más pequeñas que lo que ocurre en laboratorios químicos. Por ejemplo, hay veces que la unidad de medida usada durante las pruebas es el microlitro (1 µl), es decir, la diez milésima parte, algo sencillamente increíble. Pero no te preocupes, ya que para este fin se crearon las llamadas micropipetas.

Antes de continuar, conviene decir que las micropipetas han sido llamadas de muy distintas maneras, pero esto generalmente se debe a que el fabricante les asigna un nombre para que así sean más fácilmente identificadas por los consumidores. No obstante, cualquier micropipeta debe funcionar de la siguiente manera: Al presionar el pistón ubicado en la parte superior, el instrumento debe de succionar la cantidad de sustancia señalada.

Posteriormente se coloca la pipeta en el vaso de precipitados donde se desea depositar el líquido. Para ello se vuelve a presionar el pistón.

Siguiendo los siguientes consejos, estamos seguros de que podrás utilizar esta herramienta, para múltiples propósitos. Lo primero que debes hacer al terminar una prueba, es descartar inmediatamente la punta que usaste para tal fin. Esto es muy sencillo, ya que estas puntas desechables están coloreadas con tonalidades distintas, de acuerdo con el volumen que pueden recoger, para que las identifiques fácilmente.

Los tamaños y colores más utilizados son:

- Para medidas menores a 2 µl, se utilizan las puntas de color blanco.

- Para cantidades que van desde los 2-200 µl, se usa la punta de color amarillo.

- Para muestras de gran volumen, es decir, aquellas que van desde los 200-1000 µl se utilizan puntas de color azul.

Estas puntas los venden en cajas por separado, pues son partes estériles, que deben estar lejos de cualquier fuente de contaminación, con el propósito de no causar resultados erróneos.

Por esa razón, te aconsejamos que mantengas tus cajas de puntas en un lugar fresco, seco y seguro. Cuando vayas a colocar uno de estos implementos en una micropipeta, hazlo de preferencia con guantes.

Una cuestión que es de suma relevancia es el hecho de que el pistón superior, puede colocarse en tres posiciones distintas:

- Posición de reposo Es cuando la micropipeta aún no ha sido utilizada.

- Posición intermedia Ocurre en el momento en que el operario oprime el botón para retirar cierta cantidad de una sustancia de un vaso de precipitados.

- Posición final Se alcanza al presionar de nueva cuenta el émbolo hasta que haya contacto con el cuerpo de la pipeta. Esto debe realizarse únicamente cuando se desea depositar el líquido en el receptáculo especificado.

Finalmente, debes tomar en cuenta que algunas micropipetas están fabricadas solamente para entregar un volumen determinado. Sin embargo, la mayoría de ellas tiene un mecanismo de ajuste muy sencillo de operar.

Esperamos que esta información te haya sido de utilidad.

Pipeta volumétrica


Las pipetas volumétricas se usan con el objetivo de calcular volúmenes exactos. Para poder realizar una lectura correcta del instrumento, te debes asegurar plenamente de que el menisco o nivel de la sustancia se encuentre en la posición correcta. Se recomienda colocar la pipeta en una posición cómoda y cercana a los ojos, para evitar errores.

En algunas ocasiones, es recomendable utilizar guantes para manipular ciertas pipetas volumétricas que contengan líquidos dañinos para el organismo. La medida más habitual de este tipo de instrumental son aquellas que miden hasta 10 ml. Utiliza siempre que puedas una perilla de goma para llenar tu pipeta volumétrica.

La ventaja de utilizar un implemento de este tipo es que puede ser usado en cualquier dispositivo de almacenaje similar, ya que posee un adaptador de caucho que se fija de manera hermética al cuello de las pipetas, evitando derrames de líquido y accidentes.

Por otro lado, en ocasiones puede llegar a suceder que por accidente, la sustancia con la cual estamos trabajando se introduzca en la perilla de goma. Si esto llegara a ocurrir, lo primero que se debe hacer es tratar de secarla con la ayuda de toallas de papel absorbente.

Ahora bien, para lavar la pipeta, es conveniente que la laves con agua destilada. Vierte una cantidad suficiente de agua destilada en un vaso de precipitados. Posteriormente, ejerce una suave presión en la pipeta y oprime la perilla hasta que comience a succionar la sustancia. Cerciórate de que el nivel del agua llegue aproximadamente hasta la mitad del instrumento y enseguida retira el bulbo de goma, sin olvidar tapar el extremo superior con uno de tus dedos. Eso hace que el vacío se mantenga y el líquido no empiece a escurrirse.

Posteriormente voltea la pipeta en posición horizontal, para que el agua circule libremente por toda la superficie interior. Luego escúrrela en una pileta.

Manejo de la pipeta volumétrica

- No debes olvidar que siempre es mejor recolectar un poco más de la solución que la que se requiere, esto para que te sea más fácil calibrar la pipeta volumétrica a la cantidad deseada.

- Tener listo el receptáculo donde se va a depositar la sustancia. Por ninguna razón, dejes que el extremo que tiene punta de con un toque la superficie del vaso de precipitados, pues esto puede alterar los resultados de la prueba en algunos casos.

- Suelta poco a poco el émbolo de goma y deja caer la sustancia a su velocidad normal (no agites la pipeta para acelerar el proceso).

- Después de que se haya drenado el líquido en el recipiente, notarás que una pequeña cantidad de sustancia se quedó atrapada en el extremo inferior de la pipeta volumétrica. No te preocupes por esos residuos, al contrario debes descartarlos, ya que no pertenecen a la muestra original. De hecho, si te fijas, en el cuerpo del instrumento se encuentran grabadas las iniciales TD, la cifra que aparece marcada y es la que se debe dejar en la pipeta.

Si no tienes mucha experiencia realizando este tipo de tareas, es conveniente que antes de hacerlo por tu cuenta, le pidas asesoría a alguno de tus profesores.

Agradecemos el favor de tu visita.

Pipeta Pasteur


La pipeta Pasteur también ha sido llamada comúnmente con el nombre de “gotero” debido a su forma. Fue creada fundamentalmente para trasladar pequeñas cantidades de líquidos de un recipiente a otro, sin que éstos sean derramados.

Generalmente son tubos de vidrio de forma cónica, proveídos con un bulbo de goma en el extremo superior. Del mismo modo, hay personas que se refieren a este instrumento como “pipeta de chupón”.

Las pipetas Pasteur se encuentran disponibles en varias longitudes dependiendo de sus usos. Como sabes, este implemento de laboratorio lleva el nombre del brillante científico de origen francés Luis Pasteur, quien fue reconocido como uno de los primeros individuos en utilizar este tipo de implementos en sus experimentos.

A menudo se les considera unas piezas “desechables”, ya que su costo suele ser reducido. No obstante, mientras su estructura no se rompa, se puede lavar y volver a usar tantas veces como sea necesario, sin que se presente mayor inconveniente.

¿Existen pipetas Pasteur elaboradas de plástico?

Por supuesto que sí, las pipetas Pasteur de plástico funcionan exactamente igual que las de vidrio, con la excepción de que éstas están constituidas por una sola pieza, es decir, tanto el tubo como el bulbo se encuentran unidos. Las hay de distintos tamaños, en relación al volumen total que pueden contener.

La graduación se encuentra presente en el tubo, aunque bien vale la pena mencionar que no se recomienda usarlas cuando se quiere realizar una medición exacta, ya que los resultados obtenidos pueden ser variables.

Su uso en laboratorios se da principalmente en el campo de la biología, pues la gran mayoría de pruebas analizadas corresponden a sustancias acuosas que poseen en su conformación varios tipos de disolventes orgánicos que no afecta en nada los resultados. Sin embargo, hay elementos como la acetona que pueden llegar a corroer las paredes del instrumento, por lo cual en estos casos se recomienda utilizar una pipeta Pasteur de vidrio.

Del mismo modo, es de resaltar el hecho que entre más delgada y larga sea la punta de una pipeta Pasteur, afectará de manera directamente proporcional su grado de exactitud. Este es otro de los factores que evita que en ocasiones se utilicen las pipetas plásticas.

Las pipetas Pasteur usadas a pequeña escala

Cuando se llevan a cabo pruebas de laboratorio, por ejemplo en campos tan importantes como el de la microbiología, las puntas de las pipetas Pasteur se recubren con una pequeña casa de algodón que hace las veces de filtro, con el fin de evitar que porciones sólidas ajenas a la muestra se queden atrapadas ahí, evitando que lleguen al receptáculo y contaminen con ello el experimento.

Aquí la función del bulbo es trascendental, ya que ayuda a “succionar” velozmente aquellas sustancias que tienen una composición viscosa. Algunos biólogos habilidosos tienen la capacidad de usar a las pipetas Pasteur en procesos de cromatografía en pequeña escala.

Finalmente, nos falta comentar que este tipo de pipetas se pueden utilizar en micro destilaciones de dos o más sustancias. Lo que se hace en este proceso es colocar la porción de la sustancia contenida en la pipeta de Pasteur dentro de un recipiente pequeño que contiene un chip de ebullición.

Pipeta

Las pipetas son recipientes que se utilizan dentro de los laboratorios para realizar mediciones de una pequeña porción proporcional de un líquido y así poder conocer con exactitud el valor numérico del mismo.

Por lo general, son fabricadas en vidrio ya que este es un material que no se contamina con ninguna sustancia. Dicho instrumento se encuentra constituido por un tubo largo transparente, el cual en la punta inferior lleva una forma de cono. En tanto que en el resto de la pieza se pueden encontrar graduaciones distintas, por ejemplo, mililitros.

El procedimiento de llenado de las pipetas pudiera parecer algo extremadamente sencillo, aunque en ocasiones esto puede ser todo lo contrario. Si no tenemos el cuidado suficiente para enrasar el recipiente hasta el nivel que deseamos medir, corremos el riesgo de que en nuestras cifras sean incorrectas, pues el ojo humano no logra registrar tan pequeñas variaciones.

De acuerdo con la capacidad de las pipetas, se encontrará directamente relacionado su margen de error.

Para que esto quede entendido de una manera más clara, veamos el siguiente ejemplo:

- Una pipeta con capacidad de llenado de 5 ml, tendrá un margen de error de aproximadamente una centésima parte.

- Por su parte, un recipiente de esta clase con espacio para almacenar 50 ml, tendrá un rango de equivocación equivalente a cinco centésimas. Por esa razón, cuando se están probando nuevas sustancias para medicamentos, no se pueden llevar a cabo experimentos de gran volumen.

Procedimiento adecuado de utilización

- Lo primero que debemos hacer es introducir nuestra pipeta (por supuesto, con la punta hacia abajo) en el receptáculo que contiene el líquido que deseamos medir.

- Luego tomamos con cuidado una pera de succión*, la presionamos y después la colocamos en el extremo superior de la pipeta. Esto se hace con el propósito de aspirar la cantidad de líquido que necesitemos sin correr ningún riesgo.

- Posteriormente esperamos a que la sustancia descienda hasta la línea marcada con el número cero. Una vez que esto haya sucedido, retiramos velozmente la pera de succión y colocamos nuestro dedo índice en el extremo superior para que no se pierda la presión.

NOTA: Si por algún motivo, el líquido baja más allá del cero, el procedimiento debe ser repetido inmediatamente.

- Sin quitar el dedo índice de su posición, debe trasladarse la pipeta hasta el contenedor en donde se desea verter el líquido obtenido.

- Para vaciarla, sólo resta quitar el dedo de la parte superior y dejar que la sustancia fluya libremente. Por ninguna razón, debes agitar el instrumento para acelerar el proceso, ya que si lo haces probablemente algunas gotas del líquido que te encuentres midiendo en ese momento caerán en otro lugar y por ende obtendrás una medición incorrecta.

Existen distintos tipos de pipetas:

Pipeta serológica La característica principal de este instrumento es que posee líneas de calibración tanto en su cuerpo como en su punta.

Pipeta graduada Al contrario de la anteriormente mencionada, ésta no cuentan con la punta calibrada.

Pipeta volumétrica Tal y como su nombre lo indica esta herramienta únicamente mide el volumen de los líquidos. Por tanto no se debe utilizar para procedimientos que conlleven datos extremadamente exactos.

* También son conocidas como perillas y su propósito es evitar que succionemos con la boca líquidos que pudieran ser dañinos para el organismo. De hecho, las peras de succión, son utilizadas para limpiarles la nariz a los recién nacidos sin lastimarlos.